Sociología. La sociedad rural de antaño en Villatuelda (Burgos)
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| Sociedad rural en la primera mitad del siglo XX en Villatuelda |
Esquemáticamente, la sociedad rural de la primera mitad del siglo XX en la zona de Villatuelda se constituía en base a diversos grupos, según sus características socioeconómicas y de poder:
- Figuras de autoridad. Alcalde y, en bastante menor medida, concejales. Secretario. Juez de Paz. Cura párroco. Maestros. Guardias civiles.
- Grandes propietarios. Poseían casa propia, algunas propiedades urbanas (puede que casas, pajar, bodega, participación en un lagar, etc.) y las fincas suficientes como para no tener que trabajarlas directamente. Podían tenerlas arrendadas, arrendadas "a medias" (mediante acuerdo para abonar la mitad de los gastos y recibir la mitad de los beneficios) o bien dirigían la gestión de las mismas mediante encargados y jornaleros.
Constituían una minoría y, de hecho, no en todos los pueblos había grandes propietarios.
- Propietarios medianos. Poseían casa propia, alguna propiedad urbana (pajar, bodega, participación en un lagar, etc.), probablemente ovejas, gallinas, uno o dos cerdos, acaso un palomar y las fincas suficientes para cubrir las necesidades básicas de la familia, en general sin grandes lujos. Aunque, en algunos casos, el padre de familia podía contratar ayuda (agosteros, y jornaleros temporales) y permitirse ciertos asuetos como, por ejemplo, la caza.
- Pequeños propietarios. Algunos poseían casa propia y otros habitaban en una alquilada. Generalmente tenían alguna propiedad urbana (pajar, bodega, participación en un lagar, etc.). Probablemente gallinas y un cerdo. Pero en cuanto a propiedades rurales, sus fincas solo llegaban a cubrir un tanto precariamente las necesidades básicas de la familia.
- Oficios. Quienes poseían pocas fincas o incluso ninguna, "se ganaban la vida" fundamentalmente con diversos oficios (algunos ya desaparecidos en el mundo rural), como: pastor, jornalero, zapatero, molinero, tendero, etc. Seguramente todos tenían gallinas y algunos engordarían un cerdo para la matanza.
En general, quienes tenían un oficio no solían trabajar sus fincas (aunque tuvieran alguna). Pero en algún caso sí que compaginaban las tareas agrícolas de sus propiedades con un oficio, sobre todo cuando este lo realizaba de manera habitual una mujer de la familia (por ejemplo, ese sería el caso de las tiendas de ultramarinos).
Quienes desarrollaban un oficio siendo propietarios de algunas fincas (podían incluso tener casa propia y alguna propiedad urbana más), socialmente estaban bastante por encima de los que carecían totalmente de propiedades.
Salvo los pobres de solemnidad, probablemente eran los pastores quienes soportaban peores condiciones socioeconómicas en todo el entramado social de esa época.
- Pobres (de solemnidad). Carecían de cualquier medio de subsistencia y, sea por edad avanzada, algún problema mental o enfermedades crónicas, sobrevivían en base a la caridad pública.
No en todos los pueblos habitaban "pobres de solemnidad", pero ellos hacían recorridos diarios a pie por localidades cercanas llamando a la puerta de las casas y pidiendo "una limosna, por el amor de Dios" o bien "una limosna, por caridad" (que unas veces recibían y otras no). En caso de recibir algo, la respuesta solía ser "Que Dios se lo pague".
- La compra del monte de la Parda en 1905 por parte de vecinos de Villatuelda y Terradillos de Esgueva, constituyó un antes y un después en la estructura social de la localidad. Porque una vez roturadas sus fincas y puestas en producción, todos los vecinos de Villatuelda que adquirieron parte del monte aumentaron notablemente sus ingresos respecto a la fase anterior. Prácticamente todos continuaron integrando el grupo de los propietarios medianos, pero más acomodados.
- En las sociedades tradicionales, el ascenso social (aunque fuera solo parcial) ofrecía posibilidades muy limitadas y estaba prácticamente vetado para quienes no tuvieran una inteligencia despierta y al menos una mínima formación escolar; en ocasiones, exigía además ciertas posibilidades económicas.
- Por ejemplo, en muchos casos acceder a los puestos de secretario o maestro podía suponer un cierto ascenso social, así como hacerse guardia civil. También ingresar en una orden religiosa o llegar a ser sacerdote (ambas formaciones generalmente gratuitas en esta época).
- Ahora bien, tras la Guerra Civil española muchos antiguos maestros fueron depurados y sustituidos por personas claramente afectas al nuevo Régimen, pero carentes de la formación necesaria para desempeñar el puesto. Esa circunstancia dificultó durante varias décadas una formación escolar adecuada en muchas poblaciones rurales (en varios casos, seguramente hasta el final de la década de los 60 del siglo XX no se recuperó una formación escolar normalizada). Evidentemente, la escasa formación escolar no favorecía las ocasiones de ascender socialmente, que de por sí ya eran limitadas.
- En la primera mitad del siglo XX, la escuela primaria (con asistencia irregular en bastantes ocasiones) terminaba a los 12 años. De tal manera que muchos adolescentes varones se incorporaban plenamente al mundo laboral de los adultos con 13 años, habiendo colaborado en las tareas agrícolas desde más pequeños. En cuanto a las muchachas, ocurría otro tanto en lo que se refiere a las tareas desempeñadas por mujeres.
- CONFLICTIVIDAD SOCIAL. En la Meseta Norte y por tanto en Villatuelda, la sociedad rural de la primera mitad del siglo XX no era igualitaria, pero las diferencias socioeconómicas entre los diferentes grupos estaban muy alejadas de las que se producían, por ejemplo, en Andalucía y Extremadura (debido al fenómeno del latifundismo, consecuencia de la adjudicación de tierras en la Reconquista y de las sucesivas desarmortizaciones). Además, en buena parte de la meseta Norte predominaban los propietarios, aunque muchos fuesen pequeños, sobre los jornaleros (salvo zonas concretas, estos últimos no pasaban del 30% de la población y en algunos lugares aún menos). Por eso, los conflictos sociales ligados a la acaparación de la tierra por unos pocos y a su infraexplotación fueron mucho menos significativos por ejemplo en la provincia de Burgos, que los que se daban en tierras andaluzas y extremeñas.
